La obra inmortal de Juan Gabriel brilló en formato sinfónico en la voz de Susana Zabaleta y Carlos Alberto Velázquez

La noche del 13 de junio en el Escenario GNP Seguros ocurrió algo más profundo que un simple concierto. Fue un encuentro con la memoria colectiva de varias generaciones, una celebración de la obra de Juan Gabriel y una demostración de que las grandes canciones no envejecen: simplemente encuentran nuevas voces que las mantienen vivas.

Confieso que ha sido uno de los pocos conciertos que he disfrutado intensamente de principio a fin. La selección musical fue impecable y las interpretaciones de Susana Zabaleta, el tenor Carlos Alberto Velázquez, la Camerata de Coahuila y el Coro de la Compañía de Ópera de Saltillo lograron construir una experiencia que durante más de tres horas nos llevó por todos los matices emocionales imaginables. Incluso el breve intermedio resultó necesario para procesar tantas emociones provocadas por músicos y voces verdaderamente excepcionales.

Susana llegó exactamente como es ella: libre, frontal, juguetona y provocadora. Incómoda para algunos, fascinante para otros. Una mujer que nunca ha tenido miedo de expresar lo que piensa y que detrás de esa irreverencia esconde una sensibilidad extraordinaria. Más que cantante o intérprete, Susana es una artista que vive intensamente y que pocas veces deja indiferente a quien la observa.

Vestida de rojo, deslumbró desde su aparición en el escenario. Antes, Carlos Alberto Vázquez había abierto la noche con "Abuso", aquel tema inmortalizado por Daniela Romo, seguido por "Amor del Alma". Escucharlo fue un auténtico privilegio. Posee una voz poderosa, elegante y profundamente emotiva. Su interpretación nos recordó que estas canciones ya forman parte de la historia cultural de México.

No es casualidad que Carlos Monsiváis considerara a Juan Gabriel una figura fundamental de la cultura popular mexicana. En sus textos lo describió como un fenómeno que trascendía clases sociales, generaciones y prejuicios. Escuchando estas canciones en vivo resulta imposible no darle la razón.

Cuando Susana interpretó "De Mí Enamórate", otro clásico asociado a Daniela Romo, ocurrió algo maravilloso: no fue solamente viajar en el tiempo, sino reencontrarse con canciones que forman parte de nuestra historia emocional. Cada palabra parecía regresar intacta, conservando el mismo significado que hace décadas.

Durante toda la noche hizo referencia en varias ocasiones a Ricardo Pérez, presente entre el público. Y debo decir que fue hermoso verla así: radiante, enamorada y disfrutando cada instante con la intensidad de quien ha aprendido a valorar lo verdaderamente importante de la vida.

Entre bromas, observaciones políticas y comentarios espontáneos, Susana también agradeció el cariño de un público que la recibió con enorme entusiasmo. Porque si algo quedó claro durante la velada es que Monterrey la quiere profundamente.

Y entonces llegaron las canciones.

"Fue un placer conocerte", "Costumbres", "Ya lo sé que tú te vas" y tantas otras cobraron una dimensión completamente distinta en su voz. Juan Gabriel tenía una capacidad extraordinaria para escribir sobre el amor, el abandono, la alegría, la fiesta, la nostalgia y la esperanza. Escuchar sus canciones es entrar a las profundidades del alma humana.

La combinación de la sensibilidad interpretativa de Susana y la potencia vocal de Carlos Alberto convirtió cada pieza en una experiencia emocional.

Un auténtico regalo para los sentidos.

Uno de los momentos más bellos llegó con "Abrázame Muy Fuerte", dedicada a Ricardo Pérez. Durante el intermedio él convivió con el público, se tomó fotografías y saludó a los asistentes con la sencillez que lo caracteriza.

La noche también reunió a diversas personalidades entre el público, incluyendo a María Julia Lafuente, Mizada Mohamed, César Lozano y la propia madre de Susana Zabaleta.

Acompañados permanentemente por la Camerata de Coahuila y el Coro de la Compañía de Ópera de Saltillo bajo la dirección del maestro Raúl García, los artistas construyeron una experiencia musical de enorme nivel.

Escuchar "Yo No Nací Para Amar" fue volver a esos sueños, heridas y esperanzas que en algún momento todos hemos experimentado. Ahí radica precisamente la grandeza de Juan Gabriel: sus canciones siguen hablándonos sin importar cuánto tiempo haya pasado.

Como bien comentó Carlos Alberto durante la velada, resulta imposible interpretar todo el repertorio de Juan Gabriel. Son demasiadas obras maestras. Sin embargo, la selección realizada para este homenaje fue extraordinaria y permitió recorrer distintas etapas de su inmenso legado.

Tras el intermedio apareció el Mariachi Tecalitlán de Monterrey para aportar una nueva dimensión sonora a temas como "Inocente Pobre Amiga", "Me Gustas Mucho", "Te Sigo Amando", "Déjame Vivir", "Se Me Olvidó Otra Vez" y "Si Quieres".

También hubo espacio para uno de los momentos más conmovedores de la noche cuando Carlos compartió que, durante algunos de los momentos más difíciles de su vida, encontró consuelo escuchando la voz de Susana interpretando "Colores en el Viento". La emoción fue evidente cuando finalmente pudo escucharla en vivo.

Más tarde, Susana regresó al escenario con un elegante vestido rosa y presentó a su madre antes de interpretar "Amor Eterno". Difícil contener las lágrimas en ese instante.

La recta final llegó con un medley de "Hasta Que Te Conocí" y una explosiva interpretación de "El Noa Noa" que puso de pie a todo el recinto.

Así terminó una velada que recordó aquellos grandes conciertos de otra época: hechos con respeto por la música, con talento auténtico, con músicos extraordinarios y con una profunda admiración por el artista homenajeado.

Esta noche Monterrey no asistió únicamente a un homenaje sino a la confirmación de que algunas voces se apagan, pero ciertas canciones permanecen para siempre y Juan Gabriel, nuestro gran Divo de Juárez  una vez más, volvió a estar entre nosotros.

Imágenes por: Arqueles García




Comentarios

Anónimo dijo…
Así es , las grandes canciones ni envejecen . . . Qué agasajo! acompañados de la camerata y el coro ... excelentes comentarios y fotografía 👍