El último silbatazo: así se vivió el emotivo cierre del Fan Fest Monterrey

No soy futbolera y sin embargo, terminé viviendo el Fan Fest Monterrey como si hubiera esperado este momento toda la vida.


Durante más de un mes, del 11 de junio al 19 de julio, Parque Fundidora se convirtió en el punto de encuentro de miles de personas que hablaban distintos idiomas, portaban diferentes camisetas y apoyaban a selecciones distintas, pero que compartían exactamente la misma emoción: celebrar el futbol y yo terminé celebrando con ellos.

Más allá de los partidos, lo que realmente hizo especial esta cobertura fue todo lo que ocurrió alrededor. Convivir con compañeros de la sala de prensa, compartir ruedas de prensa con artistas, acercarme a aficionados de distintos países y escuchar conversaciones apasionadas sobre el equipo favorito de cada quien hicieron que cada jornada fuera completamente distinta.



El Fan Fest nos deja recuerdos que difícilmente se borrarán.

Después de más de un mes, este capítulo llega a su fin con una mezcla de nostalgia, alegría y gratitud. Fueron días llenos de risas, carreras, entrevistas, largas jornadas... y sí, hasta un buen golpe me llevé. Hoy lo veo como una auténtica herida de guerra.

Porque ser periodista también significa estar donde sucede la historia. Vivirla. Caminarla. Sentirla.

El domingo 19 de julio fue la despedida perfecta.

La tarde comenzó con la celebración del campeonato de España, mientras miles de aficionados festejaban cada momento como si el tiempo se hubiera detenido. Después llegó la música con Mia Salinas, Kakalo —a quien pudimos entrevistar previamente en rueda de prensa—, Luis Mexia y, finalmente, Carín León, quien convirtió el escenario en una enorme celebración donde nadie dejó de cantar.


Pero el Fan Fest fue mucho más que sus conciertos.

Fue ver a familias enteras disfrutando juntas, niños corriendo entre las actividades, turistas sorprendidos por la pasión con la que vivimos cada partido y extranjeros que no podían creer el ambiente que se respiraba en Monterrey.

Fue observar las montañas de vasos conmemorativos convertidas en improvisados juegos colectivos, las camisetas de todos los colores recorriendo Parque Fundidora, Macroplaza y Parque del Agua, mientras miles de personas seguían cada encuentro en las pantallas gigantes.

También fue vivir momentos complicados. Los portazos y los límites que por momentos fueron rebasados dejaron claro el enorme interés por formar parte de esta fiesta. No fue la mejor imagen, pero sí parte de una experiencia que difícilmente olvidaremos.

Y es que Monterrey hizo honor a su nombre como el Festival Más Norteño.

Durante semanas, la ciudad vibró con música, futbol, celebraciones y una energía que pocas veces se ve reunida en un mismo lugar.

Hoy toca guardar la acreditación, las fotografías, los vasos conmemorativos y todas esas pequeñas anécdotas que hicieron especial esta cobertura.

Extrañaremos preparar la mochila para ir a trabajar... sabiendo que también íbamos a divertirnos, porque, aunque el Fan Fest terminó, la emoción de haber sido testigos de una fiesta de esta magnitud permanecerá mucho tiempo más en la memoria de quienes la vivimos desde adentro.


Imágenes por: Arqueles Garcia


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