La música no solo se escucha… se huele, se lee, se siente en las manos.
Abrir un disco, oler el arte, leer las letras y descubrir los créditos de los músicos era todo un ritual. Y aunque hoy vivimos entre playlists infinitas y botones de skip, Paco Machete conLa Ronda Machetera decidieron recordarnos que la música también se siente con las manos.
La historia de Paco y La Ronda no se entiende sin esa escuela que mezcló rock en tu idioma, cumbia de barrio, electrónica global y hasta referentes como Gorillaz y Jamiroquai. Todo eso está en el ADN de este nuevo material, un disco que no solo es para bailar, sino para escucharse con calma, con detalle y en la fidelidad que merece. Porque sí, el streaming es práctico, pero nada se compara a abrir un álbum, leer el librito, olerlo, y dejar que suene en bocinas que hoy revelan matices que antes ni siquiera percibíamos. La Ronda Machetera lo tiene claro: la música es un viaje completo, y este disco es el boleto de entrada.
En su nuevo álbum Cumbia por el Mundo es en palabras del propio Pato y Rubén Piña, es un boleto para viajar al pasado y al futuro a la vez. Lo que empezó como un experimento entre un machete regio y una ronda bogotana se convirtió en un manifiesto musical. La Ronda Machetera no solo presenta un disco: propone una manera distinta de vivir la música.
El arte del álbum habla de banderas, de colores y de viajes. El sonido remite tanto a la escuela de la tradición tropical y la cultura hip hop. Pero lo más importante es la filosofía: no cerrarse a un solo género, sino abrir la puerta a todo lo que emocione.
En la charla, Paco recordó cómo fue crecer rodeado de discos, cassettes y libritos. Ese momento mágico en el que abrías un álbum y te encontrabas con fotos, créditos y letras que se volvían parte de tu historia. Hoy, aunque lo digital domina, insiste en que nada sustituye tener el material físico en tus manos y menos ahora que la fidelidad del sonido permite escuchar detalles que antes se nos escapaban.
La Ronda Machetera apuesta a eso: a la experiencia completa. A bailar, a cantar, pero también a detenerse, a poner atención, a conectar. Y en esa mezcla de barrio, escuela musical y modernidad, está la fuerza de un proyecto que, más que un disco, es una declaración cultural.
Puedes consultar la rueda de prensa dando click aquí:
Comentarios