Hay artistas que no solo cantan: te envuelven, te miran directo al alma y te recuerdan que el romance sigue vivo. Daniel Boaventura es de este tipo de intérpretes. El cantante y actor brasileño —nuestro crooner moderno con tintes de Sinatra, Tony Bennett y ese toque latino que derrite— pisó de nuevo tierras regiomontanas para regalar un concierto que fue puro abrazo al corazón.
Entre historias, agradecimientos a México y recuerdos de su llegada al país, interpretó “Déjenme si estoy llorando”, para luego prender fuego con “New York, New York” y un medley disco glorioso: “I Will Survive”, Barry White, Rod Stewart, The Doobie Brothers, Kool & The Gang, Donna Summer… nadie se quedó sentado. La fiesta explotó cuando sonaron “September”, “Love Is in the Air”, “I Love the Nightlife” y un viaje por los 70s y 80s que unió a todas las generaciones presentes.
El cierre fue perfecto: “Luz de luna”, pedida por un público que no quería dejarlo ir.
Los que estuvimos ahí salimos con el corazón lleno, la nostalgia despierta y la certeza de haber sido testigos de algo precioso,
"Sin duda, un espectáculo de alto nivel con una gran producción, una excelente ejecución de cada melodía y sobretodo muy atinada cada canción que fue llevando al espectador a otro nivel y que pocos artistas pueden lograr, Simplemente Daniel Boaventura tiene un show que sorprende y te mantiene la expectativa de lo que va a suceder en el escenario" compartió el Ing. Pablo Quintero, uno de los asistentes que emocionado disfrutó de este fabuloso concierto de primer nivel.
En lo particular, no había tenido la oportunidad de escucharlo en vivo antes… pero valió cada segundo porque me cautivó con su voz fascinante e increíble presencia escénica demostrando ser un verdadero showman.








Comentarios
Publicar un comentario