“¿Cómo están, chicos? Qué emoción que estén por acá”. Así, con cercanía y una sonrisa evidente, Mía Rubín abrió su encuentro con medios en Monterrey, una ciudad que —confiesa— siempre la recibe “con amor y cariño”. No era una rueda de prensa más: era el punto de partida de una etapa que ella misma define como profundamente personal.
El motivo: “Lento”, su nuevo sencillo. Pero más que una canción, Rubín lo plantea como el inicio de una narrativa. Una historia que se irá contando poco a poco, tema a tema, con una estética visual cuidada y una intención clara: mostrar todas sus versiones, no solo la que se ve frente a las cámaras.
“Lento” nace de una conversación creativa sobre el amor idealizado. Ese amor que se construye antes de vivirlo. Entre risas, confesó que sus primeros “crushes” no fueron personas reales, sino personajes como el príncipe Eric. De ahí surge el concepto: una mezcla entre la fantasía infantil y la experiencia de una mujer joven que ya ha vivido otras emociones. El resultado es una canción ligera, pop, con tintes afrobeat y un mensaje claro: disfrutar el momento, sin promesas eternas.
La pausa en su carrera —estratégica, como ella la llama— fue clave para este nuevo rumbo. No se trataba de dejar de hacer música, sino de entender qué quería decir y hacia dónde dirigirse. “No queríamos lanzar algo por lanzarlo”, explicó. El proceso derivó en la creación de más de 20 canciones, un “rompecabezas” que eventualmente formará un álbum.
Uno de los elementos más llamativos de esta etapa es el uso de tecnología. El video de “Lento” combina inteligencia artificial y pantalla verde, un trabajo que, lejos de ser automático, implicó meses de desarrollo y precisión técnica. Para Rubín, estas herramientas no sustituyen la esencia artística, sino que la amplifican: permiten llevar las ideas a territorios más imaginativos.
Durante la charla, también abordó temas menos glamorosos: la autoexigencia, el impacto de los comentarios en redes y la presión de la industria. Reconoció que el perfeccionismo puede convertirse en un obstáculo cuando genera bloqueo y ansiedad. Su solución: hacer pausas, tomar perspectiva y recordar que no todo tiene que ser perfecto.
En cuanto a su identidad artística, dejó claro que no busca seguir tendencias, sino construir desde lo que realmente le gusta. “Si no eres real, la gente se da cuenta”, afirmó. Esa autenticidad también se refleja en su proceso creativo, en el que participa activamente como compositora, viendo cada canción como una extensión de su propio diario.
El futuro inmediato apunta a más sencillos, posibles colaboraciones y eventualmente un álbum que consolide esta narrativa. Mientras tanto, su objetivo es simple: que “Lento” conecte, que la gente la haga suya, que la escuche mientras se arregla y se sienta segura frente al espejo.
Para cerrar la charla, la sorpresa llegó con la aparición de Erik Rubín, acompañado de Charly Taffinder de Staff Music, quienes aprovecharon el momento para compartir una noticia clave: el arranque de una nueva sinergia creativa que busca impulsar música fresca, colaboraciones entre artistas consolidados y nuevas voces que necesitan vitrina. Desde Monterrey, esta alianza —en conjunto con Bees Beats— promete convertirse en un semillero de proyectos que conecten con distintas audiencias, apostando no solo por nombres reconocidos, sino también por descubrir y potenciar talento emergente dentro y fuera de la escena local.
Comentarios
Publicar un comentario