Con apenas 15 años, Andy Espinosa irradia una seguridad poco común para su edad. Minutos después de bajar del escenario tras ofrecer un íntimo showcase en el restaurante Camposanto, en Pabellón M, la joven cantante aún conservaba la adrenalina del momento.
"Estoy muy feliz, muy agradecida y todavía traigo toda la emoción del show", confesó entre sonrisas mientras agradecía a quienes acudieron a acompañarla. "A toda la gente que vino, muchísimas gracias".
Aunque para muchos asistentes fue la primera oportunidad de verla en vivo, Andy explicó que el escenario ya forma parte de su historia. Ha participado en recintos como Foro Corona, Showcenter y otros escenarios de Monterrey, experiencia que ha fortalecido su presencia frente al público.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante su presentación fue el acompañamiento de una banda completamente en vivo, una apuesta poco habitual entre artistas emergentes de su generación.
"Son músicos increíbles. Yo los contacté y les pregunté si querían colaborar conmigo. Ellos tienen proyectos muchísimo más grandes que el mío, así que para mí es un honor que estén tocando conmigo", expresó.
Su historia con la música comenzó mucho antes de subir a un escenario. Andy recuerda que fueron su madre y su abuelo quienes sembraron esa pasión al arrullarla con canciones desde que era muy pequeña.
"Siempre estuvieron cantándome. La música siempre estuvo en mi vida y pensé: ¿por qué no convertirla en algo más grande? Conforme fui creciendo descubrí que podía cantar y quise llevarlo más lejos."
Entre sus principales influencias aparecen nombres tan diversos como Natalia Lafourcade, Selena Quintanilla, Maroon 5 y Raye, artistas de quienes admira tanto la interpretación como la conexión que logran construir con el público.
A pesar del corto tiempo que lleva desarrollando su proyecto —apenas un año y medio—, Andy asegura que ya logró uno de sus grandes objetivos.
"Mi sueño era compartir mi música con las personas y ya lo cumplí. Ahora tengo otro: llenar una arena."
También reconoció que su edad representa tanto una fortaleza como un desafío.
"Buscar lugares donde tocar ha sido complicado porque todavía soy menor de edad. No puedo estar en todos lados ni en cualquier horario. Mi edad es una ventaja, pero también una desventaja."
Lejos de verlo como un obstáculo, utiliza esa experiencia para enviar un mensaje a otros jóvenes que sueñan con dedicarse a la música.
"No dejen de intentarlo. Si sus papás los apoyan, aprovechen esa ayuda; y si no, sigan esforzándose. Yo llevo apenas un año y medio y ya estoy viviendo cosas que soñaba."
Su agenda continúa creciendo. El próximo 24 de septiembre abrirá el concierto de Castro en el Foro La Paz, en la Ciudad de México, y el 21 de noviembre compartirá escenario con Luisa Vox en Foro Corona, nuevos pasos para una artista que, con apenas 15 años, ya comienza a construir un camino propio dentro de la escena musical.
Imágenes por: Arqueles Garcia
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