Cobertura especial de: Ximena Polette Mata Reyes y Sergio Torres Ávalos
La noche del sábado 22 de agosto, el Foro Urbano se convirtió en un pequeño pedacito de Corea del Sur en Monterrey. Entre luces, música, baile, gritos de emoción y cientos de fans reunidos por una misma pasión, ACE, exintegrante de VAV, llegó a la ciudad para encabezar la primera edición del K-Pop Fest MTY, una celebración que fue mucho más que un concierto.
Para quienes llevan años escuchando K-pop, aprendiendo coreografías, siguiendo dramas coreanos, descubriendo nuevos artistas y acercándose al idioma y las tradiciones de Corea, la noche tuvo un significado especial: por primera vez, Monterrey tuvo un festival que puso a la cultura coreana en el centro de la celebración.
El encuentro contó con el respaldo de la Secretaría de Turismo de Nuevo León y fue impulsado por Enter Life Show, con una propuesta que buscó acercar todavía más a la comunidad fan con artistas y expresiones relacionadas con la cultura coreana. La dependencia estatal destacó que este tipo de acontecimientos también ayudan a fortalecer los vínculos culturales entre Nuevo León y Corea del Sur.
Y había razones para que la expectativa fuera enorme, ACE, quien regresó a Monterrey después de cuatro años, llegó con su “BONITA Latin Tour 2026”, llevando al escenario su faceta como solista después de su etapa como integrante de VAV. El propio artista había adelantado que la presentación incluiría canciones de su carrera en solitario y temas en español, una manera de continuar estrechando esa relación especial que mantiene con el público latinoamericano.
Desde antes de que comenzara el concierto, el ambiente ya hablaba por sí solo. Fans con sus outfits inspirados en sus idols favoritos, lightsticks, fotografías, mercancía, accesorios y enormes sonrisas compartían el espacio con personas que quizá asistían por primera vez a un evento dedicado al K-pop.
El festival también contempló bazar, dinámicas y distintas amenidades para la comunidad, convirtiendo la visita en una experiencia que comenzaba mucho antes de que ACE apareciera sobre el escenario.
Para los amantes de la cultura coreana, esos detalles son importantes. No se trata solamente de escuchar una canción: es encontrarse con personas que entienden la emoción de aprender una coreografía de madrugada, reconocer una frase en coreano, coleccionar álbumes, esperar un comeback o emocionarse al escuchar en vivo una canción que durante años solamente había sonado en audífonos.
Por eso, cuando ACE apareció frente al público, la reacción fue inmediata.
La energía del recinto confirmó algo que la comunidad fan de Monterrey lleva tiempo demostrando: el K-pop ya no es una afición lejana ni una tendencia pasajera. Es parte de la vida cultural de una generación que encontró en la música coreana una forma de expresión, amistad y pertenencia.
Para quienes estuvieron en el Foro Urbano, sin embargo, todo aquello se redujo a algo mucho más sencillo: fue una experiencia increíble. Fue cantar, bailar, gritar y compartir la emoción con desconocidos que, por unas horas, dejaron de ser desconocidos porque todos hablaban el mismo idioma: el del K-pop.
La primera edición del K-Pop Fest MTY dejó así una imagen poderosa: Monterrey mirando hacia Corea, pero también demostrando que la cultura coreana ya encontró aquí una comunidad propia y mientras las últimas luces del escenario se apagaban, quedaba la sensación de que aquella noche no era un punto final, sino apenas el comienzo.
Porque si algo demostró el festival es que en Monterrey hay una comunidad que quiere seguir cantando en coreano, bailando sus coreografías favoritas, descubriendo nuevos artistas y, sobre todo, viviendo la cultura que tanto ama.
El K-pop llegó para quedarse y Monterrey ya tiene su propio lugar dentro de esa historia.
Fotos de Ximena Polette Mata Reyes y Sergio Torres Ávalos
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