La Joaqui y la fórmula para sobrevivir: autenticidad, lealtad y música

La Joaqui llegó a Monterrey con una historia que contar.

Durante su rueda de prensa en el marco de Dale Mixx, la argentina habló con la prensa sobre una carrera construida entre escenarios, aprendizajes, tropiezos y una conexión cada vez más fuerte con el público mexicano.

Desde el primer momento dejó claro que se siente feliz en México. “Estoy viviendo una vida privilegiada, alegre. El mundo está vibrando conmigo”, compartió, dejando ver el entusiasmo que le provoca esta etapa de su carrera.

La Joaqui forma parte de una generación de artistas argentinos que ha encontrado en México un público dispuesto a adoptar sus sonidos y convertirlos en parte de su propia fiesta. Para ella, el fenómeno tiene una explicación sencilla: se están creando puentes.

Artistas que colaboran, se conocen, comparten escenarios y encuentran en la música una manera de acercar dos escenas urbanas que, aunque tienen sus propias identidades, comparten una misma energía.

La lealtad que encontró en Monterrey

Si existe una palabra que define su relación con los regios es lealtad.

La cantante aseguró que son pocos los lugares donde ha sentido ese respaldo genuino de su público. En Monterrey, en cambio, encontró seguidores que han permanecido a su lado incluso durante sus etapas más complicadas.

La Joaqui reconoció que no siempre ha tenido el comportamiento perfecto y que también ha vivido momentos en los que sus impulsos le ganaron a su “buena conducta”. Pero su público permaneció.

Esa fidelidad, explicó, le permitió entender que detrás de los errores había una artista que todavía tenía mucho por mostrar.


Una carrera marcada por la transformación

La Joaqui también se permitió mirar hacia atrás.

Con los años, la seguridad de aquella joven que comenzó con hambre de conquistar el mundo se ha enfrentado a una realidad más compleja: la presión de crecer, superarse y demostrar constantemente que puede ser mejor.

En ese proceso, reconoció haber perdido parte de su autoestima.

Pero no perdió lo esencial.

Su respuesta cuando le preguntaron qué parte de aquella Joaqui permanece en la artista actual fue contundente: “Siempre soy yo misma.”

Esa autenticidad también aparece en su manera de entender el papel de las mujeres dentro de la música. Más que encajar en una etiqueta, La Joaqui apuesta por la libertad de mostrarse como es y por demostrar que no existe una sola forma correcta de ser mujer o artista.

El micrófono como terapia

Uno de los momentos más interesantes de la conversación llegó al hablar de Tení, su colaboración con Callejero Fino.

La canción nació en medio de un momento de pensamientos revueltos. La cantante explicó que entrar al estudio le permite ordenar ese ruido y transformar aquello que siente en palabras.

Por eso, para ella, escribir no es únicamente crear una canción: también es una forma de entenderse.

Su proceso creativo puede comenzar desde cualquier lugar. Desde una mañana en la que se siente increíble y quiere contagiar esa energía, hasta un día en el que se encuentra devastada y necesita que alguien la escuche.

Y en esos momentos, dice, el micrófono termina siendo su mejor interlocutor.

Una artista que convierte las heridas en fiesta

La Joaqui entiende el desamor, la tristeza y los altibajos como parte del mismo viaje. Su filosofía parece sencilla: incluso cuando todo sale mal, siempre puede aparecer un momento de risa, una canción o una noche que termine convirtiéndose en recuerdo.

Quizá por eso su conexión con Monterrey resulta tan natural.

Porque entre Argentina y México hay algo que ella misma identificó durante la rueda de prensa: la capacidad de convertir el dolor en música y la música en celebración.

Y mientras la escena urbana continúa cruzando fronteras, La Joaqui parece tener claro que todavía hay mucho por cantar, bailar y vivir.

Imágenes por Arqueles García

RUEDA DE PRENSA



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