"Noche alterna de Metal en La Muralla "



La noche del jueves 24 de septiembre, como parte de nuestro Tour Under por el metal y sus derivados, tuvimos la oportunidad de asistir, gracias a la invitación de Arte Calavera Productions, a una noche de música pesada en La Muralla Foods and Music, ubicada en Washington 423, en el Centro, dentro de Barrio Antiguo.

La jornada reunió cuatro propuestas con personalidades distintas, pero con un mismo punto de encuentro: guitarras, distorsión, energía sobre el escenario y esa sensación que solamente se consigue cuando una banda toca frente a un público dispuesto a dejarse llevar.

Rupture: energía para abrir la noche

Pasadas las 9 de la noche, el escenario comenzó a cimbrarse con Rupture, banda que se encargó de abrir el show con un setlist compuesto por canciones originales y algunas versiones llevadas a su propio terreno.

Desde los primeros riffs quedó claro que la banda no llegó únicamente a cumplir con el papel de telonera. Rupture mostró presencia escénica, energía y una manera muy directa de conectar con el público, alternando su material propio con covers en versiones punk, incluyendo una peculiar reinterpretación de temas asociados a Intocable.

La banda está integrada por Adrián Laufeyson en guitarra y voz, Alepsixx en el bajo y Janeth Aguilera en la batería. Con una propuesta que todavía se encuentra construyendo su camino dentro de la escena local, Rupture dejó una impresión clara: hay una banda que vale la pena seguir de cerca.

Si todavía no los han escuchado, este es un buen momento para hacerlo y apoyar a las nuevas propuestas que están buscando hacerse un espacio dentro de la escena regiomontana.


Somnifere: oscuridad que despierta

Después de los primeros riffs y con el ambiente ya encendido, llegó el turno de Somnifere.

Y aquí hubo una pequeña contradicción con el propio nombre de la banda. Si la palabra remite a algo relacionado con el sueño, Somnifere hizo exactamente lo contrario: despertó al lugar con un contundente solo de batería que sirvió como entrada para una presentación marcada por breakdowns, atmósferas oscuras y un sonido mucho más desgarrador.

La batería de Adrián, acompañada por el bajo de Fayna y la guitarra y voz de Daria, construyó una propuesta que se mueve entre lo pesado, lo oscuro y lo inquietante. A esto se sumó una voz gutural y fantasmal, de esas que no solamente se escuchan, sino que parecen quedarse flotando en el ambiente.

Temas como “Witch Scene” y “Tres de Espadas” mostraron precisamente esa identidad que la banda comenzó a desarrollar desde su formación en 2024.

Después de que Somnifere se encargara de torturar a dos o tres almas en el infierno —musicalmente hablando, claro—, llegó el momento de cambiar el rumbo de la noche.

Sin Estrés: la mejor vibra del punk californiano

Desde Hermosillo, Sonora, llegó Sin Estrés, una banda que puso sobre el escenario una dosis de punk californiano, con canciones que mezclan velocidad, melodía y esa actitud desenfadada que forma parte esencial del género.

Después de la oscuridad y los breakdowns de Somnifere, el cambio de energía se sintió de inmediato. Sin Estrés convirtió el lugar en un espacio mucho más festivo, pero sin perder la contundencia que exige una noche de punk.

Durante su presentación sonaron temas como “15 de junio”, “Ambulancia” y “Onda romántica como una caricia más”, canciones que forman parte de una trayectoria que ya supera la década y media.

La alineación está conformada por Mario en la guitarra, Mike Grijalva en voz y guitarra, Raúl Andrés “Boston” en la batería y Sosel en el bajo y parece que la experiencia fue mutua: a la banda le gustó la ciudad de las montañas y, entre la energía del público y el ambiente del lugar, dejaron la promesa de regresar.


Parasites: ruido, stoner y un cierre para el moshpit

Para cerrar la noche llegó Parasites, banda regiomontana formada durante los tiempos de la pandemia por Afa, en la guitarra, y Gonzalo, en la batería.

Si algo caracteriza su presentación es que sus integrantes parecen transformarse una vez que pisan el escenario. El volumen sube, los instrumentos comienzan a rugir y la atmósfera cambia hacia un sonido ruidoso, pesado y cargado de referencias al stoner, con algunas frases de grunge que terminan de darle forma a ese perfil alternativo y oscuro.

Parasites no parece buscar una experiencia cómoda. Su sonido es más bien de esos que te empujan físicamente hacia el escenario y terminan invitando al moshpit. La combinación de distorsión, ritmos pesados y una ejecución particularmente intensa convirtió su presentación en el cierre perfecto para una noche que pasó por distintas caras del rock pesado.



Y así terminó esta escala de nuestro Tour Under: cuatro bandas, cuatro maneras distintas de entender la música pesada y una misma noche compartida en Barrio Antiguo.

A las cuatro propuestas pueden encontrarlas en Spotify, así que no hay pretexto para quedarse solamente con la experiencia de una noche. Escuchen sus canciones, síganles la pista y, si tienen oportunidad, dense la oportunidad de verlas en vivo. Porque una cosa es escuchar una banda en streaming y otra muy distinta es estar frente al escenario cuando los amplificadores comienzan a rugir y como siempre: acompáñenlas con su bebida favorita y nos vemos en el próximo show.










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