Ir al contenido principal

Héctor Suárez Gomís: decir la verdad, aunque duela

Hay artistas que suben al escenario a entretener y hay otros que suben a pararse frente a sí mismos. Héctor Suárez Gomís pertenece al segundo grupo y quedó clarísimo en la rueda de prensa, cuando tres preguntas abrieron una conversación incómoda, necesaria y profundamente humana.

Al preguntarle qué lo sigue retando hoy, después de tantos años, viniendo del teatro y enfrentándose al stand up, esa forma de comedia que no permite máscaras. Su respuesta fue sencilla y brutal: seguir enamorado del stand up. No como moda, no como escaparate, sino como un acto de responsabilidad. Para Héctor, tomar un micrófono implica defender lo que piensas, no esconderte detrás de la risa fácil.

Ese respeto por el escenario no es improvisado ni reciente. Viene de casa. Viene de un padre que le enseñó, desde muy joven, que el escenario no se pisa a la ligera. Que antes de uno hubo otros, generaciones enteras, y que el público merece entrega, disciplina y verdad. Héctor lo contó con anécdotas que parecían escenas de una obra bien montada: ensayos, llamados de atención, silencios que enseñan más que los gritos. El escenario —dijo— no es un juego, es un oficio. Y al oficio se le honra.


Luego vino la política. ¿En qué punto estamos como país para reírnos sin caer en el cinismo? Ahí el tono cambió. Habló de censura, de gobiernos sin sentido del humor, de la imposibilidad de satirizar a quien se cree perfecto. La comedia, dijo, necesita autocrítica; sin ella, solo queda el miedo y cuando el miedo entra al escenario, la risa se vuelve sospechosa.

Pero el momento más íntimo llegó al hablar de su diagnóstico dentro del espectro autista. Contó cómo entender su condición transformó su relación con el público y con su propia sensibilidad. Hoy sabe por qué percibe tanto, por qué lee el ambiente con una precisión que roza lo doloroso. Y también sabe que esa hipersensibilidad es su mayor herramienta escénica: una antena siempre encendida.


En medio de la charla aparecieron también los libros, la escritura, los ensayos de humor, las obras donde la risa convive con la memoria y el duelo. Habló de Gracias, papá, no solo como libro, sino como acto de amor y despedida. De escribir como se escribe cuando ya no se puede decir todo en voz alta. De entender que no es lo mismo escribir para ser leído que hablar para ser escuchado, aunque ambas cosas nazcan del mismo lugar: la honestidad.

Héctor no suaviza sus palabras. No las endulza. Él mismo lo dijo: hay gente que dice “caca” y hace reír, y hay gente que dice “caca” y apesta. La diferencia no está en la palabra, sino en la intención, la estructura y el respeto.

Salí de esa rueda de prensa con la sensación de que el verdadero espectáculo no empieza cuando se apagan las luces, sino cuando alguien se atreve a decir lo que piensa sin pedir permiso y  Héctor Suárez Gomís hace eso. Desde siempre.

Así que no te pierdas su próxima presentación de El Pelón en sus Tiempos de Cólera (Recargado) en el Auditorio Santiago el 7 de febrero.

Imágenes por: Arqueles García

Puedes consultar  un extracto de  la rueda de prensa dando click aquí:

https://youtu.be/a5h_AEDEU4k?si=o3_f4acZzMxo2n6z




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ale García o el arte de empezar con lo que sí hay

Ale García no llegó a las redes sociales para presumir una casa perfecta. Llegó para mostrar la vida como es: con espacios pequeños, muebles reciclados, niños corriendo de fondo y días en los que no todo sale bien… pero se sigue intentando. Escucharla hablar de su infancia es entenderlo todo. El rancho, la ciudad, la ropa heredada, las Navidades sencillas y esa emoción profunda por estrenar algo que quizá no era nuevo, pero sí era propio. Ahí se formó su mirada: una que no se queja, que observa, que transforma. Sus primeros “unboxing” no fueron de marcas, sino de bolsas negras llenas de ropa que su papá llevaba a casa y eso, lejos de avergonzarla, se convirtió en una historia que hoy conecta con miles de personas porque Ale nunca ha pretendido ser otra cosa que no sea ella misma. Cuando grababa con un celular viejo, cuando el audio no era perfecto, cuando el dinero no alcanzaba, decidió no detenerse. Aprendió sobre la marcha, mejoró con cada video y entendió algo fundamental: el proce...

Sirenas Fest 2025: Ritmos, Rebeldía y Puro Girl Power

El viernes 8 de agosto Monterrey se entregó a la música, la fiesta y la diversidad sonora con la segunda edición del Sirenas Fest en Foro Tims . Desde las 9 en punto la gente comenzó a acomodarse para vivir una noche de ritmos que iban del ska y reggae al hip hop y el punk más irreverente. La primera bomba fue La Siniestra , con Melissa Hernández al mando, llevando al público a bailar sin parar con su ska pegajoso y esa vibra que te pone de buenas desde el primer acorde. La fusión de ritmo y talento siguió con New Lion Ska , esa banda regiomontana que domina la escena con metales alucinantes y un reggae sabrosón que puso a todos a brincar, cantar y moverse al unísono. Momento memorable: la aparición sorpresa de Scarlett , la hija de Mayela (vox y sax), quien demostró que la sangre musical corre fuerte en la familia. Luego subió al escenario Ximbo , una rapera que ha hecho del hip hop su casa por casi tres décadas. Con un estilo definido, mensajes claros y una voz que retumba fuerte, ...

Jacinto: la habitación, el sueño y la noche en que el Foro Tims también respiró con él

Siempre es fascinante conocer historias reales de personas que logran sus sueños. Se que Jacinto va por un excelente camino porque lo que ví anoche en el Foro Tims fue realmente especial. El cantautor originario de Guadalajara logró conectar de una forma poderosa con cientos de fans que en todo momento cantaron junto a él por casi dos horas. Yo lo recuerdo bien desde abril, cuando lo conocimos en la rueda de prensa del Tecate Pa’l Norte . Aquel día, entre cámaras, risas nerviosas y el calor del mediodía, Jacinto habló con una honestidad que no se olvida: contó que dejó su trabajo para dedicarse por completo a la música, que apostó todo a una corazonada, a una necesidad interna que no se negocia. Dijo que su lugar favorito en el mundo no es un escenario, ni un estudio, sino su recámara, ese espacio íntimo donde escribe, duda, siente, se protege y encuentra el pulso de lo que después se vuelve canción y  entre todas esas confesiones, lanzó una frase que en ese momento parecía solo ...