Las Ultrasónicas nunca pidieron permiso: así sigue latiendo el caos más libre del rock mexicano
Platicar con Jenny Bombo se siente como sentarte con alguien que jamás pidió permiso para existir dentro del rock mexicano y seguramente por eso Las Ultrasónicas siguen siendo tan importantes.
Porque nunca intentaron quedar bien con nadie.
“Nos valía”: el nacimiento de una banda imposible de controlar
Mientras muchas bandas buscaban sonar “correctas”, ellas llegaron a patear la puerta con garage punk, letras irreverentes y una actitud completamente salvaje para los estándares noventeros.
Y lo mejor es que ni siquiera lo hacían pensando en “romper esquemas”.
“Sólo nos divertíamos”, dice Jenny entre risas. “Nos valía”.
Esa frase probablemente resume perfectamente toda la historia de Las Ultrasónicas.
Mucho más que una polémica
La conversación va mucho más allá del reciente caos interno que rodea a la banda. Sí, Jenny habla de las diferencias, del desgaste emocional y de lo difícil que puede ser sostener relaciones humanas dentro de un proyecto tan intenso.
Pero también habla de música con una honestidad brutal.
“Si siguiéramos modas ya estaríamos haciendo reggaetón”, dice soltando la carcajada.
Las morras ahora llenan el público
Pero Las Ultrasónicas nunca fueron una moda. Fueron ese tipo de banda que muchas mujeres necesitaban ver arriba de un escenario sin pedir disculpas por existir y eso se nota muchísimo hoy.
Jenny cuenta emocionada que en los conciertos recientes se encontró algo que jamás imaginó en los noventa: adolescentes cantando las canciones junto a mujeres que llevan décadas escuchándolas.
“Morras de 15, señoras de 45… eso está increíble”.
Porque mientras antes había “dos o tres chicas” entre el público, ahora hay generaciones enteras encontrándose con esa libertad que Las Ultrasónicas siempre representaron.
También resulta fascinante escuchar cómo Jenny sigue viendo el proyecto después de casi 30 años. Lejos de sonar cansada, habla como alguien que todavía tiene hambre creativa.
Antes de terminar, Jenny habla de Kubrick, de películas oscuras, de ciencia ficción, de terror y de todo lo que sigue alimentando su imaginación y de pronto entiendes que Las Ultrasónicas nunca fueron sólo una banda punk. Eran —y siguen siendo— una forma muy específica de ver el mundo.
Aunque las fracturas internas evidentemente duelen, Jenny lo resume de una forma muy humana:
“Las bandas también son relaciones”.
Quizá por eso Las Ultrasónicas siguen conectando tanto. Porque detrás del ruido, la distorsión y las letras provocadoras siempre hubo algo muy real latiendo ahí adentro.
Y sí: todavía siguen aquí para rockandrollear.
Muy pronto podremos escuchar material nuevo.
Checa todas sus redes sociales:
Imagen de portada proporcionada por la artista.
Comentarios
Publicar un comentario