En esta ocasión la tragedia explora el sarcasmo y gracia de cada uno de los personajes enriqueciéndose con las aportaciones personales de cada uno de los actores principales.
Fiódor Karamazov interpretado por Juan Benavides deslumbra con su interpretación y causa hasta cierto punto afinidad y complicidad en su forma de ver la vida tan ligera y entusiasta mente abandonado a los placeres de la vida al igual que su contraparte Dimitri ese hijo oveja negra interpretado por Sergio Duarte.
La obra se presenta envuelta en la modernidad del baile y la fiesta aquella algarabía nocturna donde se desprende se asoman los secretos oscuros del alma, las pasiones desmedidas y obsesiones carnales.
Dónde un Fiódor abusivo obsesionado con una chica por demás hermosa Gruschenka interpretada por Carolina Canizalez aunado al amor de Dimitri conforman un triángulo amoroso de considerables consecuencias.
El arte de escena así como los bailables que acompañan la obra la vuelven bastante amena y sustanciosa el hijo renegado en el personaje de Iván y Aliodha el hijo abnegado que toma el camino del sacerdocio nos reflejan distintos puntos de vista tan aún actuales así como tristemente los crimenes que suceden actualmente.
La obsesión de Katerina por Dimitri y su sacrificios por no soltar lo que hace por demás daño, la tóxica dirían en estos días tan lejanos de los tiempos de Dovstoiesvki.
La sala tuvo un lleno total la noche del jueves 27 de agosto en el Teatro de la Ciudad y se presentará nuevamente el 5 y 6 de septiembre en el Aula Nagna de Colegio Civil con un costo mínimo de 50 pesos al público en general y estudiantes de la UANL gratis con previo registro.
Menos drama y más teatro.
Comentarios
Publicar un comentario