Entre secretos, parejas y mucha carne: La obscenidad de la carne llega a Monterrey



Si algo quedó claro durante la rueda de prensa realizada este lunes 21 de septiembre en Monterrey, es que la puesta en escena titulada: “La obscenidad de la carne” llega dispuesta a provocar, pero también a hacer preguntas sobre algo mucho más cotidiano: las relaciones de pareja, la comunicación, los deseos y esos temas que muchas veces preferimos no hablar en voz alta.

Para presentar la obra estuvieron William Valdés y Sugey Ábrego, mientras que Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez participaron vía llamada telefónica para compartir detalles de esta producción que, según explicaron, ya suma más de un año en cartelera y cientos de representaciones en Ciudad de México y sí, los teasers han sido bastante sugestivos. Pero la promesa del elenco es que el público encontrará mucho más que erotismo.


¿Qué tan obscena es?

Esa fue, inevitablemente, una de las primeras preguntas.

Sugey Ábrego explicó que la historia gira alrededor de dos parejas: una pareja joven, integrada por Ana y Carlos, y otra interpretada por Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez. A partir de un juego que los lleva a explorar límites y fantasías, la obra comienza a revelar aquello que muchas parejas guardan detrás de las puertas cerradas.

Infidelidad, deseos, falta de comunicación, concesiones, aburrimiento y la necesidad de probar cosas nuevas forman parte de una historia que, de acuerdo con sus protagonistas, busca generar una conversación más allá del escenario.

William Valdés fue directo al señalar que la obra aborda temas que todavía son considerados tabú y que muchas personas viven en privado, pero difícilmente se atreven a hablar abiertamente y ahí parece estar buena parte de la apuesta de la puesta en escena: que el público pueda reconocerse en alguno de los personajes.

Sugey contó que incluso han tenido parejas que regresan varias veces, novios que llegan juntos, matrimonios que celebran aniversarios viendo la obra y hasta espectadores que terminan discutiendo durante alguna escena porque algo de lo que ocurre en el escenario toca una fibra demasiado cercana.

Más allá del desnudo

El título y la publicidad podrían hacer pensar que se trata de una obra basada únicamente en lo sensual, pero William Valdés insistió en que los desnudos que aparecen en escena están justificados dentro de la historia.

La propia Sugey habló de la exposición física como parte del trabajo actoral y destacó el respeto que ha encontrado por parte del público.

El erotismo, entonces, parece funcionar como un recurso narrativo, no como el único atractivo.

La pregunta de fondo es otra: ¿qué pasa cuando dejamos de comunicarnos con nuestra pareja?


Dos parejas, muchas preguntas

Elizabeth Álvarez, quien participó en la rueda de prensa vía telefónica, habló de la experiencia de trabajar con Jorge Salinas y de la buena respuesta que ha tenido la obra durante el tiempo que llevan en cartelera.

En su personaje, junto con Jorge, representan a una pareja con muchos años de relación que termina involucrándose en el juego de los protagonistas jóvenes. Su función, explicó el elenco, es seducir, provocar y llevar a los personajes hacia situaciones que terminarán cuestionando sus propios límites.

Jorge Salinas, por su parte, explicó que Amadeus, su personaje, es una figura creada dentro de la historia para llevar a cabo las fantasías de la pareja protagonista.

Pero detrás de todo ese juego hay algo mucho más humano: personas que toman decisiones pensando en los demás y dejan de preguntarse qué quieren realmente.

El teatro también enfrenta sus propios obstáculos

Durante la charla también se habló de los retos que ha enfrentado la compañía durante la gira.

El elenco contó que al comenzar el recorrido sufrieron el robo de parte de la escenografía, además de vestuario y utilería. La situación obligó a la compañía a resolver las primeras funciones prácticamente con lo que tenían a la mano.

Incluso llegaron a trabajar en “cámara negra”, es decir, utilizando la imaginación y elementos mínimos para sustituir parte de la escenografía.

La situación terminó fortaleciendo, según relataron, la comunicación entre los integrantes del elenco y los llevó a tomar nuevas previsiones para las siguientes presentaciones.

Porque si algo tiene el teatro es precisamente eso: la función tiene que continuar.


Una obra que también habla de sus actores

Para William Valdés, formar parte de esta producción ha significado también un aprendizaje. Recordó que se incorporó después de algunas funciones y tuvo que preparar el personaje de Carlos rápidamente, apoyándose en sus compañeros.

Elizabeth Álvarez habló de disciplina y profesionalismo después de más de un año de funciones, mientras que Jorge Salinas describió su trabajo en la obra como una oportunidad para explorar nuevas facetas como actor.

Y quizá esa sea otra de las claves de La obscenidad de la carne: no parece querer dar respuestas sobre cómo debe ser una pareja.

Más bien pone sobre la mesa preguntas incómodas.


¿Qué tanto conocemos realmente a quien tenemos al lado? ¿Cuánto estamos dispuestos a hablar de nuestros deseos? ¿Qué límites estamos dispuestos a cruzar? Y, sobre todo, qué ocurre cuando dejamos de comunicarnos?

El público tendrá que descubrir sus propias respuestas.

Monterrey, toca turno

La compañía llega a Monterrey con funciones programadas en distintos escenarios, después de una temporada prolongada en Ciudad de México y aunque el título pueda levantar una ceja —o dos—, la invitación del elenco es clara: llegar al teatro sin prejuicios y dejarse sorprender por una historia que utiliza el erotismo para hablar, en realidad, de algo mucho más amplio: la complejidad de las relaciones humanas.

Porque al final, como se dijo durante la rueda de prensa, la obra pretende ser un reflejo de la humanidad y  quizá por eso resulte tan incómoda y tan interesante.

  • Lugar: Auditorio Río 70 
  • Fecha: 24 de septiembre de 2026.
  • Horarios: 19:00 y 21:30 horas.
  • Lugar: Auditorio Santiago 
  • Fecha: 25 de septiembre de 2026
  • Horario: 20:30 horas.
  • Imágenes de  Arqueles García


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