Sin Estrés: hacer música sin etiquetas y llegar a Monterrey con el alma por delante


 Desde Hermosillo, Sonora, Mario, Mike, Raúl y Sosel están construyendo una propuesta que parte de una raíz clara en el punk y el rock, pero que no parece demasiado interesada en pedir permiso para moverse hacia otros territorios. Cumbia, rap, mariachi, metal, reggae o cualquier otra influencia que tenga sentido para ellos puede terminar entrando a la canción y seguramente ahí está una de las claves de la banda: no quieren encasillarse.

Aunque Sin Estrés tiene apenas alrededor de tres años como agrupación, sus integrantes acumulan más de 15 años de experiencia musical y de escenarios. Vienen de distintas bandas, bares y proyectos, además de haber explorado géneros muy diferentes. Esa trayectoria terminó convirtiéndose en una especie de caja de herramientas que hoy utilizan con absoluta libertad.

“Queremos hacer lo que nos guste, como nos guste”, es una de las ideas que atraviesa la conversación con la banda.

Y no es solamente una frase bonita.

El nombre Sin Estrés nació, precisamente, de una paradoja: todos estaban cargando con muchas cosas, viviendo momentos de mucho estrés, y terminaron convirtiendo esa realidad en un lema. La intención fue trasladarlo a la música: crear sin presiones, sin estereotipos y sin preocuparse demasiado por aquello que alguien pudiera esperar de ellos.

Pero hay algo todavía más interesante: quieren que esa filosofía también se sienta del otro lado del escenario: que ellos toquen sin estrés y que el público salga sin estrés.

Su música se alimenta de experiencias reales. Algunas canciones nacen de relaciones fallidas, otras de fiestas, ausencias, recuerdos o situaciones que, vistas con distancia, incluso pueden transformarse en humor y sátira. No buscan contar únicamente sus propias historias; muchas veces toman experiencias de amigos, conocidos o personas cercanas y las convierten en canciones.

Por eso su repertorio puede moverse entre una canción profundamente emocional y otra cargada de doble sentido.

La vida también funciona así.


A veces uno está para llorar, otras para bailar y, en ocasiones, para hacer una canción sobre aquello que salió mal.

Uno de los temas que la banda recomienda especialmente para conocerlos es “15 de junio”, una canción que para uno de sus integrantes tiene un significado profundamente personal relacionado con la paternidad y ese instante en que se escucha por primera vez el latido de un hijo.

Pero la recomendación cambia dependiendo de quién responda.

Hay quien se queda con una cumbia-rock que todavía mantienen como una especie de carta bajo la manga; otro elige una canción que puede escucharse en un bar, bailarse o incluso acompañar una noche de nostalgia. Y también está “Ambulancia”, que combina fiesta con una inesperada dosis de sonido más metalero.

Ese abanico resume bastante bien lo que es Sin Estrés: una banda que puede cambiar de ritmo sin perder el gusto por las guitarras y la energía que los unió desde el principio.

Y ahora viene una prueba importante.

Este jueves 24 de septiembre, Sin Estrés saldrá por primera vez de Sonora como banda para presentarse en Monterrey. La fecha representa mucho más que otro concierto: es la culminación de años de tocar, insistir, construir público y esperar el momento de llevar su música a otros escenarios.

La cita será en La Muralla Food & Music, en Barrio Antiguo, a partir de las 8 de la noche. Y hay un detalle que puede terminar de convencer a los curiosos: la entrada será sin cover.

Además, la banda llegará acompañada por agrupaciones locales, en una noche que pretende ser tanto una presentación como un encuentro con nuevos públicos.

Para ellos, Monterrey también representa una especie de territorio musical familiar. Hablan con entusiasmo de la influencia de la escena regia y mencionan a bandas como El Gran Silencio y Panda, además de reconocer esa capacidad norteña de mezclar géneros y hacer que el rock pueda convivir perfectamente con una cumbia, un acordeón o cualquier otro elemento.

No resulta extraño, entonces, que lleguen con una cumbia dentro del set.

Ni que estén preparando nuevas canciones.

La banda adelantó que hacia finales de año vienen nuevos lanzamientos, videos y colaboraciones, incluyendo una canción que mezclará rap y rock con músicos de Hermosillo vinculados al rap y al trap.

Pero antes de pensar en lo que viene, Sin Estrés tiene una tarea inmediata: subirse al escenario regiomontano y descubrir qué tan fuerte puede vibrar Monterrey con ellos.

La respuesta, dicen, dependerá de la conexión porque más que conseguir una etiqueta, quieren encontrar personas que conecten con alguna canción, con alguna letra o con alguna parte de esa mezcla que llevan años construyendo.

Y quizá eso sea lo más atractivo de Sin Estrés.

No llegan a Monterrey diciendo exactamente qué deben ser.

Llegan dispuestos a tocar lo que les gusta, a mezclar lo que les dé la gana y a descubrir qué sucede cuando cuatro músicos de Hermosillo ponen toda su experiencia sobre un escenario nuevo.

La cita es este jueves 24 de septiembre, en La Muralla Food & Music, Washington 423, Barrio Antiguo. Las puertas abren a las 8 de la noche y no hay cover.

La invitación está hecha.

Ahora falta descubrir si Monterrey también puede salir de ahí sin estrés.



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