La noche del 5 de junio en Arena Monterrey f ue una de esas veladas donde las canciones dejaron de ser únicamente canciones para transformarse en recuerdos compartidos. En historias familiares. En voces que escuchábamos desde pequeños mientras nuestros padres cocinaban, nuestros abuelos cantaban o algún viejo radio sonaba en casa sin que imagináramos que décadas después seguiríamos emocionándonos exactamente igual. Poco después de las nueve de la noche apareció Mocedades sobre el escenario y bastaron los primeros acordes de El Vendedor para entender que no estábamos frente a un grupo cualquiera. Lo que siguió fue una demostración impresionante de elegancia vocal, armonías perfectamente construidas y una sensibilidad artística que pocas agrupaciones han logrado conservar durante tantas décadas. Escuchar T ómame o Déjame fue volver a encontrarse con una canción que ha sobrevivido generaciones enteras. Un himno a la dignidad emocional que sigue sonando tan vigente como cuando fue escrita...
Tinta Gris nace la esa necesidad de mirar más allá, de escuchar con el alma. Este espacio es un cuaderno abierto donde las voces creativas comparten no solo lo que hacen, sino por qué lo hacen. Aquí documentamos procesos, pasiones y momentos que nos transforman.