La noche del 25 de abril se vistió de gala de una forma distinta. No por la expectativa habitual del esplendor operístico, sino porque el Teatro de la Ciudad recibió a cientos de asistentes en un sold out para presenciar un momento histórico: el estreno en Monterrey de Fidelio , la única ópera de Ludwig van Beethoven . Cuando normalmente uno llega a la ópera esperando vestuarios majestuosos, fastuosidad escénica y el deslumbramiento visual propio del género, esta vez el gran protagonista era otro: la propia temática. Una historia de libertad, de justicia y de amor. El amor como vínculo perfecto. Confieso que, al mirar el escenario por primera vez, la escenografía me pareció casi precaria. Pero pronto reveló su sentido. Esa sobriedad, esos tonos oscuros y grises, esa atmósfera inhóspita, eran precisamente el mundo moral donde se desarrolla la historia: un territorio donde la oscuridad de las intenciones humanas intenta desaparecer la voz de la verdad y condenar a ...
Tinta Gris nace la esa necesidad de mirar más allá, de escuchar con el alma. Este espacio es un cuaderno abierto donde las voces creativas comparten no solo lo que hacen, sino por qué lo hacen. Aquí documentamos procesos, pasiones y momentos que nos transforman.