Desde los clubes más icónicos de México hasta los escenarios más grandes de Europa, Jerry Dávila con su proyecto personal llamado Block and Crown ha convertido el house en un lenguaje universal.
Con más de 88 millones de streams y presentaciones en Ibiza, Ultra y Tomorrowland, este DJ no solo tiene la habilidad de mezclar canciones, sino de integrar generaciones, emociones y recuerdos.
¿Su secreto? respeto por los clásicos, innovación en cada beat y la pasión por conectar con cada persona que le escucha y su carrera es un claro ejemplo de pasión, disciplina y amor por la música.
Sus inicios estuvieron llenos de curiosidad. Recuerda los vinilos de su infancia y la fascinación que sentía al ver a un DJ mezclar dos canciones sin que se notara el corte. Esa obsesión por entender la música lo llevó a practicar durante horas en casa, primero con tornamesas modestas y luego con equipos más sofisticados. “Todo comenzó por el simple amor a cómo sonaba la música”, dice. Nada de redes sociales, festivales gigantes ni metas inmediatas: solo la pasión por el sonido.
Block & Crown encontró en el house la forma de trascender. Comenzó experimentando con géneros más rápidos y festivaleros, pero entendió que si quería conectar con un público más amplio necesitaba un estilo accesible. Para él, el house es universal: puede escucharla una mamá camino a dejar a su hija a clases o un adolescente en un festival. Además, busca rescatar los clásicos ochenteros y noventeros, dándoles nueva vida con beats contemporáneos y respetando siempre la esencia original del artista, ya sea en remixes de Backstreet Boys o Fleetwood Mac.
Su filosofía va más allá del escenario: Block & Crown equilibra la vida personal y profesional. Ejercicio, familia, disciplina y enfoque son parte de su identidad. Cada show es un plan vivo: subir y bajar la energía, sorprender, conectar con distintas generaciones y leer a la audiencia en tiempo real. Incluso considera detalles que muchos no imaginan, como la interacción del público con la venta de bebidas en un club, para garantizar una experiencia completa.
Además, comparte su conocimiento con su hijo, quien desde pequeño ha aprendido a mezclar y leer la pista de baile, colaborando ahora en producciones y en la dirección de DJs en clubes importantes.
Para Block & Crown, el éxito no llega de la noche a la mañana; es el resultado de años de trabajo, disciplina y paciencia. Su historia demuestra que la música puede ser un puente entre generaciones, culturas y emociones, llevando a la pista de baile no solo sonidos, sino también historias y sensaciones que perduran en el tiempo.
Escucha la entrevista completa dando click aquí:

Comentarios
Publicar un comentario