Hay noches que empiezan antes de que suene la primera nota. La del viernes 14 de noviembre en el Escenario GNP Seguros fue justo una de ellas. Apenas se apagaron las luces, una voz femenina en off —pícara, burlona, casi cómplice— anunció que esa sería una velada para “todos los migajeros del amor”. El lugar estalló en gritos y chiflidos como si alguien hubiera girado la llave que abre la emoción colectiva. Serbia estaba por salir, y el recinto ya ardía. Lo que siguió fue un espectáculo que superó cualquier expectativa: asientos llenos, nadie sentado, y casi dos horas de energía viva donde el cuarteto regiomontano decidió mostrar, sin filtros, el músculo musical que han construido a lo largo de su década de vida. Neto Ortiz , con esa mezcla de vulnerabilidad y poderío que lo caracteriza, ocupó el escenario como si fuera territorio familiar. La conexión con su público —sus “Fantasmas”— se notó desde el primer respiro. A los pocos minutos, entre risas y gritos, surgió un coro unánime pid...
Tinta Gris nace la esa necesidad de mirar más allá, de escuchar con el alma. Este espacio es un cuaderno abierto donde las voces creativas comparten no solo lo que hacen, sino por qué lo hacen. Aquí documentamos procesos, pasiones y momentos que nos transforman.