Era la tarde de un domingo cualquiera, de esos que invitan a salir sin rumbo fijo, con el corazón abierto a lo que pueda aparecer en el camino. Las calles empedradas de Barrio Antiguo, en Monterrey, siempre guardan alguna sorpresa: entre música en vivo, puestos de discos, joyería hecha a mano, bordados, ropa única y aromas de café, uno puede encontrarse con verdaderos tesoros escondidos.
Esta vez, entre tantos colores y texturas, un cartel me llamó la atención:
"Cita a ciegas con un libro".
Abajo, breves sinopsis escrita a mano de distintos libros envueltos en una bolsa de papel. Fue suficiente para que la curiosidad me ganara y me acercara.
Cita a ciegas con un libro, una propuesta donde el lector no elige el título, sino que se deja llevar por una pista escrita, una intuición, y el deseo de sorprenderse. Cada libro está cuidadosamente envuelto, sin revelar su portada. En ese gesto hay misterio, emoción y una invitación a confiar.
Marisol me contó cómo comenzó todo durante la pandemia, después de perder su empleo. Retomó un pequeño bazar familiar de libros usados y decidió reinventarlo. Así nació la idea de ofrecer libros como sorpresas, muchos de segunda mano, acompañados de una taza de té y, a veces, incluso de una carta escrita con cariño.
Lo que más me conmovió fue escuchar cómo su proyecto busca también llegar a quienes más lo necesitan:
"Si un niño quiere un libro y su papá no quiere comprárselo, yo se lo doy. Los niños son mi debilidad", me dijo con una risa traviesa y luminosa que habla de amor real por la lectura.
Mi cita a ciegas con el libro fue con Umberto Eco, y su libro Apocalípticos e Integrados. Nada más preciso para este tiempo donde la saturación de información parece arrebatarnos la profundidad y el asombro por las cosas simples. Leerlo seguramente será como respirar aire puro entre tanto ruido.
Porque sí, nada cambia la experiencia de sentarte a leer con una taza de café o té, sin prisa, dejando que las palabras te lleven lejos, te sacudan o te abracen. A veces la vida no nos ofrece aventuras extraordinarias, pero un buen libro sí. Y eso también es vivir.
Cita con un libro no es solo una venta: es una experiencia sensible, un acto de confianza, una forma de recordar que la magia sigue ocurriendo, incluso en una calle cualquiera, incluso un domingo cualquiera.
📍 Encuentra a Marisol y su proyecto cada domingo en Barrio Antiguo, Monterrey.
🕚 De 11:00 a.m. a 7:30 p.m.
Precios de $50 hasta $400 pesos.
📱 Instagram, Facebook y TikTok: @georgebooks.mty

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