Reseña por: Antonio Carlin Lynch
Hay películas que llegan sin pedir permiso y solo quieren que te sientes, apagues el cerebro un rato… y disfrutes del caos. Alerta Extinción —o Cold Storage, su título original, que sigue sonando infinitamente mejor— es exactamente eso: un thriller de ciencia ficción con colmillo, sentido del humor negro y una vibra retro que se siente hecha para la pantalla grande.
Dirigida por Jonny Campbell, cineasta inglés con amplio colmillo televisivo (Doctor Who, Black Mirror, Drácula), la película adapta la novela homónima de David Koepp (sí, el mismo guionista de Jurassic Park), quien además se encarga del guion. Y eso se nota: la historia tiene ciencia, tensión y un gusto especial por llevar una premisa real hasta terrenos deliciosamente extremos.
La trama arranca con un concepto tan simple como inquietante: un hongo parasitario de origen extraterrestre, traído a la Tierra, enterrado por el gobierno… y convenientemente olvidado durante décadas. Años después, sobre esas antiguas instalaciones militares se levanta un anodino almacén de bodegas de renta. El peor lugar posible para que algo salga mal.
Cuando el espécimen despierta —gracias al calor, al descuido humano y a ese clásico “¿qué podría salir mal?”—, el apocalipsis empieza a cocinarse en pasillos estrechos, puertas metálicas y luces fluorescentes. Nada de ciudades destruidas: aquí el terror es claustrofóbico, íntimo… y pegajoso.
El foco se reparte entre dos empleados del turno nocturno, interpretados por Joe Keery (Stranger Things) y Georgina Campbell (Barbarian), quienes no solo deben sobrevivir, sino enfrentarse a una amenaza que no entiende de protocolos ni de romances improvisados. Porque sí: entre el horror corporal, la sangre y el pánico, también hay espacio para una química inesperada.
Y cuando la cosa se pone realmente fea, aparece Liam Neeson como un veterano agente de bioterrorismo que parece haberse divertido como nunca en uno de sus papeles más carismáticos. A su lado brillan Lesley Manville y Vanessa Redgrave, recordándonos —con absoluta elegancia— que la vieja escuela actoral sigue dando cátedra. Ellas, sin duda, se roban la película.
Producida por Gavin Polone (Zombieland), Alerta Extinción es una fusión gozosa de géneros: terror, comedia negra, thriller, romance y un toque de horror corporal que no escatima en gore bien hecho. El tono juega con lo retro y lo contemporáneo, con diálogos afilados, ritmo acelerado y una banda sonora que sabe exactamente cuándo guiñar el ojo (sí, Don’t Fear the Reaper vuelve a cumplir su misión).
Más allá del entretenimiento, la película deja una idea inquietante flotando: ¿y si no todo es tan descabellado como parece? Koepp se apoya en ciencia real, en experimentos posibles, en errores humanos plausibles. Como en Jurassic Park, la fantasía funciona porque parte de algo reconocible… y por eso asusta más.
Alerta Extinción no busca reinventar el género, pero sí exprimirlo con estilo, humor ácido y una energía que se disfruta mejor en una sala oscura. Es grotesca, divertida, romántica, incómoda y muy consciente de lo que es.
Una película perfecta para una cita rara, una noche de amigos o simplemente para dejarte sorprender.
🧟♂️ Estreno: 29 de enero
🎬 En tu Cinépolis de confianza
Comentarios
Publicar un comentario