Arrancar el año con buen cine ya es una tradición, y Monterrey vuelve a subirse a esa pantalla grande donde caben todas las miradas del mundo. Del 9 al 23 de enero, la Sala 1 de la Cineteca de Nuevo León “Alejandra Rangel Hinojosa” se convierte en el epicentro de la 78 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, uno de los encuentros más esperados por el público cinéfilo.
Once películas, once países, múltiples lenguajes y sensibilidades. La selección de este año cruza fronteras y contextos: México, Francia, Alemania, Irán, Noruega, Brasil, Tailandia, España, Ucrania, Japón y Túnez, en una programación que dialoga con el presente, cuestiona el pasado y explora los pliegues más íntimos de la experiencia humana.
Como ya es costumbre, la Muestra reúne títulos que han brillado en Cannes, Berlín y Venecia, apostando por narrativas audaces y propuestas formales que se atreven a incomodar, emocionar y provocar reflexión.
La inauguración corre a cargo de Sirat: Trance en el desierto, del director Oliver Laxe, una odisea techno que rompe con las estructuras narrativas tradicionales y que llega precedida por el Premio del Jurado en Cannes. A partir de ahí, el viaje apenas comienza.
Desde Tailandia, Un fantasma para servirte mezcla sátira política y memoria histórica con una mirada tan irónica como perturbadora; Japón aporta sensibilidad y contemplación con Dos extraños, dos estaciones, una historia sobre la creación artística, la amistad y lo cotidiano.
La programación también se adentra en territorios oscuros y necesarios: La desaparición de Josef Mengele, de Kirill Serebrennikov, evita el sensacionalismo para observar de frente uno de los capítulos más inquietantes del siglo XX; mientras que Ella y su hijo, de Saeed Roustayi, vuelve a colocar el foco en las violencias estructurales que enfrentan las mujeres en Irán.
Entre los grandes momentos destaca Sueños (sexo y amor), ganadora del Oso de Oro en Berlín, una exploración intensa y honesta del deseo, el autodescubrimiento y los vínculos humanos. Desde México, el documental Obispo rojo ofrece una potente radiografía histórica a partir del archivo, y Carla Simón regresa con Romería, una película íntima que habla del duelo y la memoria familiar.
La crítica política y los futuros distópicos se hacen presentes con O último azul, de Gabriel Mascaro, mientras que Sergei Loznitsa vuelve a la ficción con Dos fiscales, una inmersión en las purgas estalinistas y los engranajes del poder totalitario.
Como cierre y guiño a la memoria del cine, la Muestra presenta Underground (1995), de Emir Kusturica, una sátira monumental que recorre medio siglo de historia yugoslava y sigue siendo tan vigente como desbordada.
La invitación está hecha: 11 películas para ver el mundo desde la butaca, con boletos accesibles y funciones para todos los horarios. El cine como viaje, como pregunta y como experiencia compartida vuelve a tomar la pantalla en CONARTE.
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