Hay artistas que no necesitan disfrazarse para brillar.
Leandro Ríos, “El Penco”, volvió al Auditorio Banamex este 25 de octubre con una producción monumental, una lista de invitados de lujo y un mensaje que se sintió en cada acorde: ser del norte es un orgullo que se canta con el alma.
La noche arrancó con un video sincero donde Leandro habló de su historia, de su amor por la gente y de cómo sigue con los pies bien firmes “sobre la tierra y a caballo”. Acto seguido, las luces se encendieron y el escenario se llenó de energía con “Un ranchero en la ciudad” —una apertura tan poderosa que puso a todos de pie, sombrero en mano y corazón latiendo.
El show fue un repaso emocional por los temas que han marcado su carrera: “Vaquerita”, “Un amor bonito”, “Perdón por el desorden”, “Borracho fiel”, “La volada”, “Coctel de olvido”. Cada canción era una historia contada al estilo regio, con esa mezcla de bravura y ternura que solo la música norteña sabe equilibrar.
El momento más emotivo llegó con las colaboraciones: Arturo Buenrostro (El Poder del Norte) y Salomón Robles, dos leyendas vivas que compartieron escenario con un Leandro visiblemente conmovido. Juntos interpretaron joyas como “A ella”, “Niña mía” y “A dónde vas”, provocando una ola de nostalgia y aplausos que sacudió el recinto; así como la presencia de dos invitados más de lujo: Ángel Olivera de Los Nuevos Federales y Zagar.
Antes de su salida triunfal, Leandro dedicó unas palabras al público y recordó su origen en Los Ramones, Nuevo León, agradeciendo a Remex Music por acompañarlo desde su disco “El Maestro” hasta este punto de madurez artística.
Más de quince años de trayectoria, duetos premiados, homenajes a Piporro, giras internacionales y una conexión con la gente que sigue siendo su sello.
Con su inconfundible estilo —mezclilla, flecos y un sombrero color camel—, Leandro cerró la noche reafirmando su esencia: la del artista que no canta para presumir, sino para compartir y eso, en tiempos donde la autenticidad escasea, vale oro.



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