Un corazón abierto. Así fue la rueda de prensa con Edgar “ZERI” Ramírez, quien regresará a Monterrey este 18 de octubre para presentarse en el Foro Tims, tras varios años sin cantar en la ciudad que lo vio crecer. Su emoción era evidente: “La última vez estuve aquí con Camila en la Arena Monterrey. Ahora vengo con mi proyecto y con un nuevo disco que significa mucho para mí”, compartió.
La primera pregunta de la tarde lo llevó a hablar de sus raíces. ZERI nació en McAllen, Texas, pero desde el primer instante aclaró dónde late su identidad: “Pienso, siento y sueño en español. Soy 100% mexicano. Nací allá, pero mi música y mis raíces están aquí. Siempre me he llevado a Nuevo León conmigo, nunca lo he soltado”. Su proyecto es bilingüe y multicultural, pero su voz artística se sostiene firmemente en el idioma español, el de su corazón.
El diálogo tomó otro matiz cuando se le preguntó por su faceta como compositor. Ganador de un Latin Grammy y colaborador de nombres como Mijares, ZERI confesó que escribir para otros tiene un ritmo distinto: “Cuando alguien me pide una canción, ya sé qué buscan y es más fácil. Pero cuando escribo para mí, me vuelvo vulnerable. Ahí está el verdadero reto, porque es inmortalizar quién soy en una letra. Eso no se olvida nunca”.
Esa vulnerabilidad también respira en el videoclip de su más reciente sencillo, “Igual que yo”, repleto de símbolos y personajes que, según explicó, representan momentos y personas de su vida. “Quiero que la gente note que cada detalle tiene un significado. No es solo un video musical, es casi como una película que habla de mi historia”.
Sobre el concierto en Monterrey, adelantó que será un viaje por todas sus etapas: desde sus primeras canciones hasta lo más reciente, incluyendo los temas del próximo álbum No te rindas. “No soy de salir del escenario en cuanto se apagan las luces. Si el público quiere, nos quedamos cantando juntos a capella hasta que la noche lo permita”, prometió.
Y lo cumplió en pequeño ese mismo día: antes de cerrar la rueda de prensa, tomó el micrófono y, sin música ni artificios, cantó a capella. Su voz llenó la sala y dejó a todos en silencio. Fue un instante de verdad pura: ZERI frente a los presentes, mostrando que la fuerza de un artista no siempre está en los escenarios enormes, sino en la cercanía con la que toca el corazón de quien lo escucha.
Así se prepara su regreso. Más que un concierto, lo que Monterrey vivirá el 18 de octubre será una experiencia de honestidad, sensibilidad y música que nace desde lo más hondo. Porque, como él mismo dijo, “el amor es la solución”.
Puedes consultar todos los pormenores de la rueda de prensa aquí:



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