En 1996, con motivo del 400 aniversario de Monterrey, el Museo de Arte Contemporáneo abrió sus puertas a una exposición monumental: 400 fotografías que contaban la historia de una ciudad y de su gente, desde mediados del siglo XIX hasta aquel entonces. Hoy, esa colección resguardada por la Fototeca de Nuevo León vuelve a respirarnos en la piel ahora en una Exposición Colectiva de Fotógrafos Contemporáneos montada en el marco del 30 aniversario de CONARTE.
Los nombres detrás del lente —Pedro Meyer, Juan José Cerón, Erick Estrada, Aristeo Jiménez, Juan Rodrigo Llaguno, Roberto Maldonado, Marcos Méndez, Javier Orozco, Alfredo Salazar, Javier Sánchez García Belli y otros más exponentes— son testigos de un Monterrey que no se olvida: las festividades en Galeana, la arquitectura que resiste en el Barrio Antiguo, los habitantes de La Coyotera que posan sin filtros ni artificios, mostrando la dignidad de lo cotidiano.
Caminar la exposición es dejarse llevar por esa magia. Hoy podemos mirar fotos en cualquier pantalla, pero nada se compara con abrir un libro, oler el papel, sostener la imagen que alguien capturó hace décadas y sentir que ese instante —lejano y cercano al mismo tiempo— ahora también nos pertenece.
Porque más que una muestra, esta exposición es una invitación: a mirar con calma, a detenerse en los detalles, a reconocer en los otros pedazos de nosotros mismos. Y al salir de la Fototeca, uno entiende que esas memorias siguen latiendo, esperando a ser contadas una y otra vez.
📍 La muestra permanecerá abierta en la Fototeca Nuevo León, en Parque Fundidora, hasta noviembre.








Comentarios
Publicar un comentario