Hay quienes dibujan corazones para adornar libretas o cartas de amor, y hay quienes, como Cecilia Osuna, los dibujan para descifrar el alma. Desde hace más de dos décadas, esta artista tampiqueña ha ido afinando su trazo con la paciencia del que sabe que crear no es sólo pintar, sino también escuchar, mirar y sentir profundamente. Su estilo —íntimo, simbólico y profundamente humano— ha tocado las paredes de Italia, Portugal, Grecia, México y España. Hoy, su viaje creativo ha hecho escala en uno de los escenarios más significativos de su carrera: la 6ª Bienal de Génova y lo hace por segundo año consecutivo en un encuentro que reune a más de 200 artistas de 20 países, desplegados por 70 lugares icónicos de la ciudad italiana. “Desde la infancia, la pintura ha sido para mí una necesidad y un placer”, confiesa Cecilia. “Una válvula de escape para descifrar emociones y despejar pensamientos”. Y así ha sido su obra: un mapa emocional donde cada corazón revela no solo una estética sino una hi...
Tinta Gris nace la esa necesidad de mirar más allá, de escuchar con el alma. Este espacio es un cuaderno abierto donde las voces creativas comparten no solo lo que hacen, sino por qué lo hacen. Aquí documentamos procesos, pasiones y momentos que nos transforman.